Cada 1 de agosto, miles de personas en nuestro país renuevan una de las costumbres más arraigadas del calendario popular, la de tomar caña con ruda en ayunas para atraer la salud, la protección y la prosperidad. Aunque este ritual tiene raíces guaraníes, con el paso del tiempo se integró a la celebración del Día de la Pachamama, una fecha dedicada a agradecer a la Madre Tierra por todo lo que brinda. El comienzo de agosto ocupa un lugar especial en la cultura de los pueblos originarios . Desde hace generaciones, familias y comunidades mantienen viva la tradición de beber caña con ruda como un gesto de protección y buenos augurios para el resto del año. Además en esta fecha se celebra el Día de la Pachamama, una ceremonia ancestral de gratitud hacia la naturaleza.
Aunque muchas veces ambas prácticas se presentan como una misma tradición, en realidad tienen orígenes diferentes. Sin embargo, el paso del tiempo hizo que el 1 de agosto en una jornada cargada de identidad, espiritualidad .
Cada familia conserva sus propias costumbres. Hay quienes toman tres sorbos en ayunas, otros prefieren siete, mientras que algunas personas beben un vaso completo. La receta consiste en colocar hojas y pequeñas ramas de ruda macho dentro de una botella de caña
Luego, la botella debe permanecer cerrada y protegida de la luz durante al menos dos o tres semanas. Los más tradicionalistas comienzan la maceración durante julio para que la preparación llegue a su punto justo el 1 de agosto.
Existe una versión rápida para quienes recuerdan el ritual sobre la fecha, aunque el sabor suele resultar menos intenso que el de una maceración prolongada.
El primer sorbo se lo tira a la tierra , se agradece y luego recién se toman los dos restantes .