Santino Alcaraz, el joven de 20 años y vecino del barrio Carlos Gardel (El Palomar)  fue liberado por la justicia penal de Morón tras comprobarse su inocencia. El joven había sido detenido el pasado 16 de septiembre en el marco de una serie de allanamientos por el tiroteo ocurrido frente al Colegio Emaús, donde un excomisario resultó herido. Desde el momento del operativo, sus familiares y vecinos iniciaron intensos reclamos y marchas denunciando que se trataba de una causa armada y que Santino era un «perejil» utilizado para desviar la atención. 
La prueba clave que determinó su liberación consistió en los registros de las cámaras de seguridad, que demostraron de forma precisa que el joven se encontraba durmiendo en su domicilio al momento del hecho. Junto a él, también fue liberado Thiago Miño de 21 años , otro de los jóvenes implicados erróneamente en la acusación