En Villa Mecenas a 50 años de su desaparicion forzada durante la última dictadura Militar, recuerdan al gran documentalista argentino Raymundo Gleyzer.

El Foro Audiovisual PBA convoca a una proyección federal y simultánea bajo el nombre «Sembramos a Raymundo»: una iniciativa abierta a espacios de todo el país —barrios, ciudades, provincias— que quieran sumarse a mantener viva su memoria y el espacio cultural moronense se suma a la campaña propuesta por el Foro Audiovisual de la Provincia de Buenos Aires y proyectará dos films suyos «Me matan si no trabajo y si trabajo me matan» Documental sobre la situación de los obreros metalúrgicos, que a causa del plomo y las malas condiciones de trabajo, enfermaban y morían de saturnismo y «Ceramiqueros de Traslasierra»  Documental de investigación antropológica, que registra el trabajo y la vida de una comunidad de artesanos en las sierras de la Provincia de Córdoba, Argentina.

Raymundo Gleyzer  nacido en  1941 y desaparecido en 1976 fue un emblemático director de cine , documentalista y periodista argentino, reconocido como uno de los máximos exponentes del cine militante en América Latina. Su obra combinó el rigor estético con el compromiso político revolucionario, utilizando las cámaras como herramientas de denuncia social contra las dictaduras y la explotación laboral. El 27 de mayo de 1976 fue secuestrado por la última dictadura cívico-militar argentina. Su trágico destino lo convirtió en un detenido-desaparecido, y en su homenaje se conmemora cada 27 de mayo el Día del Documentalista en Argentina.
Gleyzer desarrolló una prolífica trayectoria que incluyó cortometrajes etnográficos, periodismo televisivo y largometrajes políticos: 
  • La tierra quema (1964): Su primer cortometraje documental centrado en las precarias condiciones de vida en el nordeste brasileño.
  • Nuestras Islas Malvinas (1966): Se convirtió en el primer periodista argentino en filmar en las Islas Malvinas. Viajó con permisos de la corona británica y capturó la cotidianidad de los isleños para el noticiero Telenoche mucho antes del conflicto bélico de 1982.
  • México, la revolución congelada (1971): Un crudo e innovador largometraje documental que analizaba críticamente los resultados de la Revolución Mexicana, el cual fue prohibido en Argentina durante años.
  • Los traidores (1973): Su obra de ficción más célebre. Describe el meteórico ascenso y la corrupción de un dirigente sindical metalúrgico que traiciona las bases obreras, inspirado en figuras de la burocracia gremial de la época.
  • Ni olvido ni perdón (1973): Un impactante cortometraje documental sobre la Masacre de Trelew ocurrida en 1972. 
A comienzos de la década de 1970 comenzó a militar en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y fundó el grupo Cine de Base. Esta agrupación concebía a la producción audiovisual clandestina como un «arma de contrainformación» destinada a concientizar a las clases trabajadoras. 
A pesar del inminente peligro tras el golpe de Estado de 1976 y tras haber realizado un viaje laboral a Nueva York, decidió regresar a Buenos Aires. El 27 de mayo de 1976, un grupo de tareas lo secuestró en la vía pública. Fue trasladado y salvajemente torturado en el centro clandestino de detención, tortura y exterminio «El Vesubio», donde compartió cautiverio con otros intelectuales como el escritor Haroldo Conti. Sigue desaparecido desde entonces. 
Su legado de cine político y social sigue vigente a través de concursos federales impulsados por el INCAA y constantes retrospectivas en centros culturales que mantienen viva su memoria.

El encuentro será el miércoles 27 de Mayo a las 18 hs. en la sede de Villa Mecenas, Torres 618 de  Morón.

Por otra parte el Foro Audiovisual PBA es el espacio que impulsó durante años la Ley de Promoción y Desarrollo de la Industria Audiovisual de la Provincia de Buenos Aires. Nacido en 2020, nuclea a más de 300 profesionales, colectivos y organizaciones de todo el territorio bonaerense y trabaja por la descentralización de la producción audiovisual,  que haya elegido a Gleyzer para su primera gran convocatoria federal no es casual: en su obra está la idea de que el cine no pertenece a las salas ni a los festivales, sino a los lugares donde la gente vive y trabaja.